Mi Tía Susana y su diario en papel

Mi tía Susana me vuelve loco.
Me llamó tres veces hoy día porque está emocionada con la publicación de un caso de salvataje a una mamá que sufrió un ACV (la mujer no es Ceratti, aclaro por las dudas). Bien por ella y su desempeño profesional por demás de excelente humanidad.

Mi tía emocionada por la noticia, insiste con la compra de la edición impresa del diario. A lo que le expliqué que no; lo veo por internet.



No había forma, quería que lo leyera impreso. La diferencia seguro, debe ser por la ubicación de la nota, cosa importante en los lectores de noticias del pasado a papel de diario. Y más si sale en tapa.


La nota es la de la foto principal que titula "El milagro de Beatríz".

Lo que no sabe mi tía Susana

Hoy, la noticia pasa por si le importa a uno o no. Independientemente de la ubicación, porque la misma se la da uno según los intereses que quiera. Es la idea de la interactividad, de la comunicación horizontal, del lector participativo.

Mi tía Susana está felíz, porque salió en el diario principal de Argentina, en una ubicación preferencial. Su obra ha llegado a su cúspide por esto. Pero lo que no sabe mi tía Susana, es que el señor en el bar que lee el diario a la nota no le da la importancia alguna; no es parte de su realidad ni des circunstancias. La pasa desapercibida, al igual que el kiosquero o el financista de la city porteña. No es de su interés más allá de lo buena que sea la causa.

Ahora bien, mi tía Suana no sabe que yo al ver la nota en la edición en internet, la guarde como favorito en Delicious y les llega a 200 personas de Ongs del mundo interesadas en el tema, la publiqué en Twitter a un timeline del mundo político hábido del tema y quizás la pueda seguir viralizando por el mundo a gente que realmente le interese el tema. Llega la información al target de público que de seguro, puede colaborar con mi tía Susana o viceversa; generar sinergia de las partes. Éste post viraliza la nota.

Realmente me siento felíz por ella. Por que es una persona que se dedica a hacer el bien.

Ojalá hubiera mas gente como ella.

Lo más cómico es que mi tía, terminó leyendo su nota por internet, porque no pudo hacerse tiempo de ir a comprar la edición impresa.

Va la nota completa que apareció Clarín

LAS BEBAS NACIERON CON 900 GRAMOS CADA UNA EN LA SEMANA 23 DE GESTACION

Estaba embarazada y sufrió un ACV, pero logró dar a luz a sus gemelas

La madre ahora se recupera en su casa y las nenas están bien, todavía internadas.


Terminaron de comer pizza, se levantó de la mesa y avisó que se iba a acostar un ratito. Pero dio unos pasos y se derrumbó. Su marido, la atajó en el aire. Pensó que le había bajado la presión y trató de evitar que se golpeara la panza donde crecían sus gemelas. Pero Beatriz acababa de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) y lo que estaba por venir era bastante más que un bajón de presión: le hicieron dos operaciones en el cerebro y le tuvieron que practicar una cesárea de urgencia para salvar a sus hijas cuando tenían apenas cinco meses de gestación. Beatriz estuvo más de un mes en coma farmacológico pero sobrevivió. A las bebas están por darles el alta.

"La trasladamos al Hospital de San Fernando y, estando embarazada, la operaron dos veces: la primera para sacarle el coágulo y la segunda para descomprimir el cerebro. Estaba en coma farmacológico y con las bebas en la panza y ningún parte médico nos daba esperanzas. Es que tenía picos de fiebre y los antibióticos que le podían hacer bien a ella podían ser mortales para las nenas", cuenta ahora a Clarín Guillermo (43), su marido. Sus gemelas eran producto de un embarazo natural y su ACV, le dijeron, no se debió ni al cigarrillo ni a una vida sedentaria sino a una malformación genética. 

Mientras, Selena, su otra hija de cinco años, lloraba y pedía por su mamá: "Al principio le mentía. Le compraba sandwichitos de miga y le decía que se los había mandado mamá, pero mamá estaba en coma. Después le expliqué: '¿Viste cuando los cordones de las zapatillas se desatan? Bueno, a mami se le desató un cordoncito y están tratando de atárselo", le dijo. "Pero casi no había esperanzas: un día me crucé con un camillero de una sala velatoria, le pregunté a quién venía a llevarse y me dijo 'a una señora'. Ahí me desarmé".

El mediodía del ACV fue el 14 de marzo. 25 días después, los médicos decidieron que había que sacar a las gemelas. Pero como el hospital no estaba preparado para bebés prematuros, el municipio de San Martín ayudó para que Martina y Mora nacieran en la Corporación Médica de Caseros. "Yo no entendía nada. Estábamos luchando contra la muerte y de repente me dicen 'papá, venga a conocer a sus hijas", dice él. Nacieron a las 23 semanas de gestación y pesaron 900 gramos. "Martina iba a ser Jazmín, pero el médico que me salvó se llama Martín Pintos, así que...", contó a Clarín Beatriz. 

Pero cuando no tenían ni una semana de vida, les dijeron que a Martina no se le había cerrado una válvula del corazón y que había que operarla. "Martina sobrevivió y cuando estaba mejorando me dicen que también hay que operar del corazón a Mora", cuenta Guillermo, que todavía no pudo volver a su trabajo en una ortopedia. 

Hace dos semanas, Beatriz, que tiene 37 años, volvió a su casa de Villa Ballester. Habla con Clarín, aunque con dificultad: "Todavía no puedo caminar, no muevo el brazo ni la pierna izquierda y perdí la visión de un ojo, pero estoy haciendo kinesiología cuatro veces por semana y en poco tiempo voy a empezar a caminar", dice. Fue Selena quien empezó a llamar a sus hermanas "Las panchis". En dos semanas, cuando las bebas cumplan 37 semanas de vida y superen los dos kilos, les darán el alta. "Cuando me desvanecí se me apagó el cerebro. No me acuerdo de nada -dice a media voz Beatriz-. Pero todos me dicen que creyeron que nos moríamos las tres, así que bronca no puedo tener.... si estoy acá, viva, esperando a las Panchis. El resto es cuestión de tiempo".

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